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Japanese Cheesecake a la Merindades, una tarta de queso diferente

Publicado el 17-01-2018 a las 15:48:34

Hoy os traemos una receta algo más complicada. Tendremos que estar atentos y dependiendo de nuestras habilidades culinarias, tal vez nos cueste un poco más cogerle el punto.

La Japanese Cheesecake (tarta de queso japonesa en inglés) es una tarta con una textura muy curiosa. Al cocinarla al baño maría en horno, para que no sobrepase los 100 grados, conseguimos una masa muy suave y esponjosa, diferente a lo que estamos acostumbrados.

Vamos al "lio".

Ingredientes

  • 450 gramos de queso cremoso, si mezclamos queso mantecoso de Mantequería Las Nieves con queso tipo Philadelphia, vamos a conseguir una textura cremosa con un punto de sabor (proporción de 200 + 250 gramos)
  • 100 ml de leche entera
  • 55 gramos de mantequilla Las Nieves, y un poco más para el molde
  • 6 huevos medianos de Granja Martinez
  • 150 gr de azúcar blanquilla
  • 60 gr de harina floja (repostería)
  • 20 gr de Maicena
  • 1/2 cucharadita de cremor tártaro ó 1 sobre blanco de gasificante del Mercadona ó un chorrito de zumo de limón ó de vinagre
  • 1 cucharada de esencia de limón
  • Ralladura de 1 limón grande
  • 1 pizca de sal

Comenzamos derritiendo los quesos junto con la leche, la mantequilla y el azúcar. Lo hacemos a fuego lento, removiendo bien para que quede una mezcla cremosa y homogénea. Hay que tener cuidado en esto, porque sino se pueden formar grumos. Una vez conseguido apartamos y dejamos enfriar.

Separamos las yemas de las claras, y las yemas las añadimos a la mezcla anterior junto con la harina, la ralladura de limón, y la Maicena.

Montamos las claras a punto de nieve junto al cremor tártaro y la pizca de sal. añadimos a la mezcla anterior con cuidado de que no baje la misma.

El molde que vayamos a utilizar para la tarta, lo forramos de papel de plata y lo impregnamos con la mantequilla para que no se nos pegue.

Precalentamos el horno a 150 grados, arriba y abajo sin el aire.

Echamos la mezcla en el molde y metemos este dentro de otro recipiente con agua, el agua deberá llegar más arriba de la mitad del molde donde se encuentra la mezcla. Evidentemente sin rebasar y lo introducimos así en la mitad del horno.

Cocinamos aproximadamente durante una hora... Esto dependerá del horno, el punto exacto es cuando se empiece a dorar la parte superior y si lo pinchamos con un palillo o similar, este sale limpio.


Apagamos el horno y dejamos el pastel dentro con la puerta entreabierta. Lo dejamos ahí hasta que se enfríe.

Al sacarlo, podemos decorar la parte superior del mismo con azúcar glasé. Estará listo para tomar, pero nos resultará más rico si lo dejamos en nevera hasta el día siguiente...

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